1.- Alimentación.

a) Deberá consistir en frutas, verduras, legumbres, cereales y leguminosas. Beber mucha agua pura.

b) Deberá suspenderse el consumo de carnes (blancas y rojas), los refrescos, el chocolate y el café. Reducir o eliminar el azúcar, los picantes y la sal.

c) Ayudará mucho también no beber nada frío ni tomar helados. Opcional.

 

2.- Intoxicantes.

a) Evitar tomar alcohol o consumir cualquier clase de drogas durante este tiempo. Sabemos que la marihuana es natural y que muchas personas la considera sagrada, sin embargo, deberá suspenderse también pues disminuye notablemente la sensibilidad de la persona durante la ceremonia y puede impedir cualquier contacto con la Abuelita.

b) Suspender el uso de medicamentos alopáticos. Si estás realizando un tratamiento medicamentoso sírvete leer el otro archivo adjunto en el que se detallan algunos de ellos.

c) Puede fumarse el cigarrillo durante esta preparación. Aunque también mencionamos que suspenderlo hará mejor la preparación y que será una ganancia importante para tu salud.

 

3.- Actividad Sexual.

Deberá suspenderse toda actividad que esté encaminada a experimentar el orgasmo, con o sin pareja.

 

La razón de este punto no es moralista. Lo indicamos porque es importante llegar con la energía completa y tranquila. La experiencia del orgasmo es tan intensa que deja temporalmente adormecidos los receptores cerebrales, por lo que dificulta que la experiencia con ayahuasca se muestre en todo su esplendor.


 (Y PORQUÉ SUSPENDERLOS COMO PREPARACIÓN PARA LA CEREMONIA)

 Las razones por las que se incluye la suspensión de medicamentos durante la preparación para una ceremonia con la abuelita ayahuasca son dos:

 

 1.- El medicamento puede producir efectos indeseables en el organismo.

2.- El medicamento puede entorpecer, o incluso bloquear, la experiencia con ayahuasca.

Te compartimos la siguiente información, referente a los medicamentos que se incluyen en cada uno de los dos apartados mencionados anteriormente:

Los tiempos señalados son sólo orientaciones generales, pues la experiencia varía de una persona a otra.

La experiencia tiene una duración de 4 a 6 horas aproximadamente.

Se recomienda tragar la ayahuasca inmediatamente al tomarla, pues el sabor es algo fuerte. Una vez tomada, los efectos comenzarán a sentirse en un lapso que puede variar dentro del espacio de la primera hora.
Los efectos se pueden esperar estando sentado o acostado. Conviene relajar el cuerpo. Es conveniente también, procurar relajar la mente, esto se consigue con meditación, oración, tratando de poner la mente en blanco, escuchando la música atentamente  u observando la respiración mientras se espera.
Los primeros efectos pueden ser: una profunda relajación y una sensación de bienestar que empieza a inundar el cuerpo. La reacción emocional empieza a abrirse y puede darse el caso de que te den ganas de reir o llorar. Las primeras visiones pueden ser simples, o pequeños píxeles de colores flotando.
Pueden presentarse también sensaciones desagradables, como el deseo de vomitar. Si es así, no debe preocuparle, pues puede ser un síntoma de desintoxicación física, necesaria para el cuerpo. Como posiblemente comprobará en su experiencia, el vómito suele lanzar emociones negativas arraigadas en el cuerpo.
Cuando el efecto de la ayahuasca está en su apogeo, produce una especie de embriaguez que dificulta al cuerpo el ponerse de pie, por lo que de ser posible, debe vaciar la vejiga y los intestinos antes de la experiencia o durante sus primeros momentos.

Durante la fase en que la mareación (efectos de la ayahuasca) es fuerte o se ha "entrado" completamente en la experiencia, puede experimentarse  una despersonalización unida a la experiencia de la belleza, y la empatía con otros seres y fenómenos. Se experimenta a un nivel muy profundo la unidad entre todos los seres y una ausencia de límites subyacente a todo lo existente.
Las sensaciones corporales pueden ser: piel liquida, distorsión en las proporciones del cuerpo, pero en todo caso una conciencia total del cuerpo como una unidad de energía vibrante, no como un saco de carne y huesos. Las emociones en éste nivel ya han tomado unas dimensiones abrumadoras. Se experimenta una felicidad o un amor sin límites. Las visiones pueden ser complejos objetos de una belleza exquisita, o representaciones de ideas arquetípicas que nos están enseñando algo. La experiencia puede ser, de principio a fin, de un contacto con el Espíritu y la belleza más profunda. O puede enfocarse en algunos momentos en la curación de heridas emocionales y psicológicas. Si se está curando algo en el interior es posible experimentar sensaciones físicas desagradables o sentir que la experiencia se está tornando difícil. Recuerde que aunque la experiencia se torne difícil, la sensación de libertad y ligereza experimentados tras la purificación harán que pasar por ésos momentos haya valido la pena. Lo peor que puede hacer en ésos momentos es resistirse al proceso. Cultive siempre una actitud de abandono a la experiencia. Evite hablar con las otras personas que están tomando la experiencia. Si necesita hablar o que le asistan en otras necesidades, recuerde que siempre puede contar con los servidores.

La última fase o de “salida” suele ser muy similar a la inicial en cuanto a sensaciones físicas y visiones se refiere. Emocionalmente es más plena debido a lo recién experimentado y a la sabiduría obtenida.

Cuando todos han salido del trance puede iniciarse una conversación muy útil en la que los participantes pueden compartir su experiencia. Ésta suele estar acompañada de un profundo amor a los otros participantes y de mucho respeto y comprensión a todo lo que se escucha. Suele ser enriquecedor, además, escuchar la experiencia de otras personas, y sirve también como un periodo de tiempo en el cual el cuerpo se regula después de tomar la medicina.

Los efectos posteriores a la experiencia persistirán durante un periodo que puede ir desde unos pocos días hasta varias semanas; lo que hayas aprendido puede cambiar tu vida. En ocasiones, estas enseñanzas pueden ser tan reveladoras que pueden preocuparte un poco.


Uno o dos días después del trance, se suele mostrar una tendencia a replegarse en uno mismo y a analizar lo que se ha descubierto durante el viaje.

Pueden experimentarse también: reflexiones, euforia, paz, impulsos para cambiar cosas o situaciones, experiencias de conversión y “flashbacks” de la experiencia.

Ayahuasca es el nombre del elíxir que se consigue de la cocción de una liana del mismo nombre con otras plantas (todas procedentes de la Amazonia). La palabra ayahuasca proviene del quechua y puede ser traducido como: "la liana de los espíritus", "la enredadera del alma",  “la soga del muerto”, etc.

La ayahuasca nos ayuda en la misión de experimentar el Espíritu a un nivel muy profundo y a conectarnos con él. También nos hace muy concientes de la realidad de nuestro cuerpo y mente, y resulta una herramienta valiosísima en la sanación de ambos.

A la luz de la moderna medicina, las enfermedades tienen causas psicosomáticas. Los problemas personales y sociales tienen su origen en desequilibrios psicológicos. Estos desequilibrios no son propiedad del hombre, sino producto de aprendizajes erróneos y experiencias no digeridas que llamaremos “ego”. Lo que la experiencia con ayahuasca consigue es que durante el tiempo que duran sus efectos podamos desembarazarnos del "ego", o trascenderlo o confrontarlo; y contactar con el Espíritu, o la parte saludable y natural del hombre, permitiéndole que tome las riendas y nos haga ver la vida con sus experiencias en su forma real y saludable.

El efecto primordial que la ayahuasca tiene sobre nosotros, y la razón principal que debería atraernos a valernos de ella, es un profundo conocimiento de nosotros mismos en los niveles espiritual, mental y físico, que nos hace darnos cuenta del estado en el que nos encontramos, y que inicia el proceso de curación de cualquier desequilibrio existente. Los efectos producidos por ésta experiencia siempre profunda, pueden ser sutiles como una nueva visión de la vida más satisfactoria, mayor paz en nosotros y la posibilidad de tomar elecciones más íntegras; o mucho más tangibles en el cuerpo, como la curación de gastritis, asma o alguna otra enfermedad crónica. Como dijimos, casi todas las enfermedades tienen una causa psicosomática, de modo que la curación de la mente redunda en una curación del cuerpo.

Cuando el objetivo principal de la persona es curarse físicamente, deberá estar preparada para trabajar con  la sanación de la psique.

Es muy saludable acercarse a esta experiencia por el despertar y la salud de la conciencia. Aceptar la felicidad y el bienestar de la psique, independientemente del estado del cuerpo. Esto garantiza las mayores posibilidades de satisfacción en la vida. Paradójicamente, ello coloca también a la persona en la mejor posición para ser sanada físicamente.

Existen también los regalos de curación espontánea por parte de la Maestra, esto es algo que muchos han experimentado. No conocemos la forma en que se pueda determinar o garantizar las condiciones en las que esto ocurre como una dádiva.

Algunas personas tienen miedo de que la ayahuasca pueda producir adicción. Vale la pena señalar que en las culturas andinas y amazónicas que tradicionalmente la han utilizado, nunca se han producido casos de adicción, tolerancia o muerte por intoxicación. De hecho se usa para curar adicciones, y en Brasil ha tenido tanto éxito en éste renglón que goza de la aprobación gubernamental como un sacramento religioso debidamente reconocido.

En el aspecto terapéutico psicológico produce una especie de psicoanálisis aceleradísimo, y la comprensión y/o aceptación de nuestro lugar en el mundo y de nuestra persona como ser humano único pero con la capacidad de re-crearse. También facilita la catarsis o la abreacción, y a traves de ellas nos libera de las manifestaciones presentes de los traumas del pasado o de la acumulación de toxinas físicas o emocionales que acumulamos debido a nuestros malos hábitos. Mayores comprensión, trascendencia, libertad, asertividad o paz interior. Más de lo que verdaderamente eres y menos de lo que te daña.